Comparte esta carta

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email

Apreciado amigo;

Me llamo Xènia y tengo 29 años.

Soy enfermera, bueno enfermera, estudiate de último año, en una semana debería empezar las últimas prácticas y a finales de Junio acudir a mi graduación.

Me ha costado mucho llegar a este punto.

Todo empezó como un sueño, de pequeña por razones familiares siempre tenía que estar largas hora en clínicas y hospitales, pues las personas que más he amado en mi vida, mis abuelos, siempre sufrían agudizaciones de sus patologias, y ahí estaba yo viendo como cuidaban a mis abuelos.

Empecé como auxiliar de enfermería, hace 11 años con el ciclo formativo de grado medio, luego hice un curso para pasar a poder acceder al grado superior, y hice 3 años en técnico superior en imagen radiológica. Pocos meses antes de morir mi abuela le planteé la idea/sueño de ser enfermera, que el curso siguiente me apuntaría a ese sueño. Se puso muy feliz y me apoyó, pero se fué.

Ese año me apunté a la universidad y cuando ya había renunciado a mi sueño me llamaron para decirme que tenía plaza y que las clases empezaban enseguida.

El primer año fue de ensueño, aprobaba bien, sacaba buenas notas, era feliz.

El segundo año, fue terrible, no llegué a aprobar ni la mitad del curso.

El tercer año hice otra vez las asignaturas que había dejado atrás y alguna que otra de 3r año.

El quarto año de carrera fue horrible, mis compañeros con los que empecé se graduaban y yo seguía atascada, haciendo asignaturas de segundo y lo poco que le quedaba de tercero, además hubo un mal entendido con la universidad por unas prácticas y no me las dejaron realizar, con consecuencia la carrera se me alargaba otro año.

El quinto curso de carrera tube que hacer las prácticas atrasadas y una asignatura de segundo que no había forma, y no hubo forma tampoco.

Y llegó sexto, saqué al fin la dichosa asignatura , he salido adelante con los practicums, y cuando ya veía la luz al final del túnel llega el Coronavirus.

Vivo con Ferran, llevamos 5 años juntos y 2 conviviendo, es un hombre maravilloso, siempre dispuesto a sacarme una sonrisa, durante estos 6 años de carrera ha sido mi paño de lágrimas en muchas ocasiones.

Por eso cuando la universidad nos pidió que como enfermeras de 4rto de carrera ayudáramos en la crisi del covid, lo primero que hice fue llamarle a él.

«Hazlo» ni una palabra más, es lo que tienes que hacer moralmente.

Y ahí fui a un Hotel Hospital que han habilitado en la zona en la que vivo. No te voy a negar querido amigo que está siendo muy duro, la sensación es triste y aunque sigo sonriendo debajo de mi mascarilla, me alegro que no se vean mis ojos tristes hartos de llorar de miedo.

Voy a seguir a tu lado y voy a tratar de ayudarte en lo que pueda, voy a ser tus manos, tus pies, y tu carcajada, quiero a la humanidad y lo que significa tener la profesión más bonita.

Si quieres, puedes escribir un comentario a continuación o enviar una respuesta confidencial directamente al autor haciendo click en el siguiente botón

1 comentario en “Carta de Xenia”

  1. Nunca pierdas el ánimo y lucha por tu vocación¡¡ En la sonrisa de tus pacientes veras el reflejo de ese amor a tu trabajo. No tengas miedo.

    Responder

Deja un comentario

Leer otras cartas

¿Tienes algo que contar o una carta que quieras compartir?

Envíanos tu carta o deja tu mensaje en la sección de mensajes.

Gracias de corazón

Gracias todas las personas y entidades por su colaboración, esto no sería posible sin vosotros.

© 2020 All Rights Reserved