Carta de Edurne Pasaban

Foto de Edurne Pasaban
Primera mujer la historia en ascender los 14 ochomiles.

Comparte esta carta

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email

Querido Amigo o Amiga,

No es fácil escribir a una persona que no conoces y que está pasando por una situación difícil como la que tu estas pasando pero voy a intentarlo. Intentaré escribir desde el corazón, intentaré escribir las palabras que a mí me gustaría escuchar si estuviera en tu situación.

Me llamo Edurne Pasaban, soy alpinista, quizás mi nombre te suene o quizás no, pero soy una persona como todas las demás, que un día se planteó perseguir su sueño, el sueño de escalar las montañas más altas de la tierra y con mucho tesón, valentía, miedo y buenos compañeros un día, hace 10 años, consiguió terminar su gran sueño.

El camino no fue fácil, la montaña me dio lo mejor de mi vida, me dio la libertad de vivir la vida intensamente. Me enseño la parte buena y la parte mala de esta vida, pero que vivirla es maravilloso.

Después de todo lo que he pasado yo llegué a esa conclusión y estoy segura que tú llegaras a la misma.

La vida te pone a prueba, en situaciones como esta que estás viviendo… Verás que cuando superes esta prueba, saldrás mucho más fuerte y veras que tu vida cambiará después de esto.

En el año 2004 yo tenía 30 años, y tuve la gran oportunidad de poder escalar la montaña más difícil del mundo – el K2, no te puedes imaginar lo que supuso aquello para mí:

El K2 es una de las montañas más peligrosas y temibles de nuestro planeta, y gracias a un súper equipo tuve la oportunidad de ser miembro de la expedición de al filo de lo imposible.

El día que vi por primera vez el K2, sentí miedo, mucho miedo, seguro el mismo miedo que puedes sentir tu en la situación que estás viviendo. Pero no te preocupes, porque el miedo no es malo, todo lo contrario. Nelson Mandela decía: “El hombre valiente no es el que no siente miedo, sino aquel que conquista el miedo”.

El miedo es una sensación que me ha acompañado en cada expedición, en cada montaña, y estoy segura que gracias a ese miedo hoy puedo estar escribiendo esta carta.

La expedición del K2 fue dura muy dura. Hice cumbre el día 26 de Julio del 2004, pero los montañeros siempre decimos que la verdadera cumbre de una montaña esta cuando llegas al campamento base.

La bajada del K2 fue uno de los momentos más difíciles de mi vida, mientras bajaba se hizo de noche, y debido a una serie de acontecimientos que ocurrieron, que algún día si quieres te los cuento tomando un café, me quedé sola a 8400 metros de altitud. Me encontraba en la parte más complicada de la montaña y en ese momento perdí la linterna que llevaba en mi cabeza. Me encontraba sola a 8400 metros, en la montaña más peligrosa del mundo y de noche. En aquel momento descubrí lo que es la capacidad de supervivencia. Estaba colgada de una gran pared, agarrada a una pequeña cuerda, a oscuras, la temperatura sería de unos -36º… entonces me di cuenta que aquel miedo que había sentido cuando vi por primera vez el K2 ya no lo sentía, no tenía miedo. Solo sentía una fuerza dentro de mí, una fuerza que me decía: Edurne tú tienes que bajar de aquí y volver a casa.

Pasó más de una hora, podría parecerte que se me hizo largo, pero no, fueron unos minutos cuando aparecieron mis compañeros.

Uno de mis compañeros, Juan, se acerco a mí, me abrazó y me dijo: Edurne nosotros de aquí salimos, sí o sí. Me ayudó a levantarme, me costaba moverme, pero encontré la fuerza, encontré esa fuerza que algunas veces pensamos que no tenemos dentro… Atados a la cuerda poco a poco bajamos hasta el campo 4, no fue nada fácil, fueron horas largas y duras. Pero bajé del K2.

Tú ahora te encuentras en ese K2, donde yo he estado y déjame decirte que del K2 se sale, tendrás que poner mucha energía, que la tienes… Todos tenemos ese instinto de supervivencia, aunque lo desconozcamos, pero lo tenemos. Esas personas que están a tu lado, son tu Juan, son ellos los que te van ayudar a llegar al Campamento Base. Estas viviendo momentos, situaciones realmente difíciles, pero aunque alguna vez te parezca imposible el K2 que estás viviendo es simplemente una montaña, una montaña difícil, pero no imposible.

Mi vida cambió después del K2, cambió para mejor, estoy segura que tu vida también cambiará después del K2 que estas viviendo. Valorarás más esas pequeñas cosas del día a día pero sobre todo después de escalar una montaña difícil, como esa que estás escalando, uno o una, sale más fuerte, con más ganas de vivir la vida con pasión y humildad.

Ahora recuerdo aquellos momentos y mis manos sudan, esa es la señal que tengo cada día para vivir la vida intensamente.

Espero verte pronto en el Campo base, te estaré esperando para compartir juntos un café una cerveza o simplemente un vaso de agua.

Ánimo, aunque todavía no te conozca ya eres parte de ese equipo de valientes que harán de todo esto un mundo mejor.

Un gran abrazo, nos vemos pronto,

Edurne.

Si quieres, puedes escribir un comentario a continuación o enviar una respuesta confidencial directamente al autor haciendo click en el siguiente botón

3 comentarios en “Carta de Edurne Pasaban”

Deja un comentario

Leer otras cartas

¿Tienes algo que contar o una carta que quieras compartir?

Envíanos tu carta o deja tu mensaje en la sección de mensajes.

Gracias de corazón

Gracias todas las personas y entidades por su colaboración, esto no sería posible sin vosotros.

© 2020 All Rights Reserved